Hace unos meses Silvia Nanclares, estupenda escritora y compa en bookcamping, lanzó un concurso en el que invitaba a quien quisiera a remezclar su libro “El Sur: instrucciones de uso”. La remezcla podía ser de cualquier tipo, aunque creo que fundamentalmente recibieron textos. Yo, como soy lenta de reflejos, supe cómo quería participar el día que vencía el plazo. En realidad, puestas a desvelar código fuente, la verdad es que la idea me la dio esta imagen, ya veis, sencillita la asociación.
Han pasado más de tres meses desde entonces. Sí, me he tomado mi tiempo. Soy una pesada pero además es algo que quería hacer con mimo, porque adoro el libro y porque adoro a Silvia, dicho sea de paso.
“El sur” es una aventura, un viaje inciático, una especie de Bildungsroman a escala cotidiana, la que nos atañe hoy, es un volver al mismo lugar siendo diferente. Es una de esas lecturas después de las cuales ya no vuelves a ser la misma, has crecido, has aprendido y has amado. No sabes muy bien cuál es la conclusión pero ahí está, ya ha pasado a formar parte de tu carta de navegación vital: el zorzal y la ballena, Marion y Aniko, los bandos léxicos, la ahistoria y las grietas para mirar a otros mundos.
Ahora ya toca tomar aire y soltar aquí lo mío. Sólo espero haber estado a la altura del texto, por cierto, descargable, remezclable y altamente recomendable.














































